La suba de costos mantiene en “rojo” a la gran mayoría de las economías regionales

23/06/2022 – Según el semáforo mensual de Coninagro, 11 de 19 producciones relevadas están en crisis o están a punto de ingresar a esa situación. Solo tres muestran luz verde: sobresale la cadena del vino.

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La Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) dio a conocer este miércoles su semáforo mensual en el que monitorea a 19 economías regionales y las califica de “rojo”, “amarillo” o “verde” en función de cómo esté su situación actual. El “Semáforo de Economías Regionales” busca simplificar la complejidad y heterogeneidad de la producción en el campo hacia una herramienta visual de análisis. El informe no muestra buenos resultados, ya que hay 16 con algún tipo de problemas:

Costos por las nubes en las Economías Regionales

Este mes las economías regionales que están en rojo refieren a la suba de costos a través de los insumos y la inestabilidad de los mercados, especialmente de la exportación.

Por otro lado, hay dos actividades que recuperaron levemente, resta que esos valores se traduzcan en señales concretas a la cadena productiva.

Además, la incertidumbre por el acceso al combustible y su precio es transversal a todas las producciones.

Y la guerra ha afectado nuevamente la logística internacional, tanto para exportar productos de nuestras economías regionales como las manzanas y peras, como para importar insumos necesarios, como botellas.

Así quedó el monitor…

Se equilibra el mercado de vinos con un guiño al productor

Al respecto se expresó Carlos Groselj, productor de vinos en Mendoza, que es secretario de la cooperativa Altas Cumbres y consejero de Coninagro por Fecovita: “Hubo una merma en la producción y una cosecha a la baja, puesto en números es casi el 20% menos en relación al año pasado, esto ha equilibrado el mercado y ha dejado los stocks mas reducidos, lo que ha provocado una subida en el precio del vino y del mosto de manera marcada”, explicó y agregó sobre las buenas perspectivas: “Esto en una primera instancia marcó una pérdida de consumo en mayo pero ahora está recomponiéndose un poco, y el productor vitivinícola percibe esa suba en su renta y ha sido un alivio”.

“En contraposición, los costos han aumentado considerablemente, ya sea lo vinculado a insumos, combustible y fertilizantes en algunos casos en subas de más del 100%, sumado a la dificultad para conseguir algunos productos por restricciones a las importaciones, pero aun así el panorama es positivo para el productor, solo juega un poco en contra el stock acotado para competir en el mercado externo”, agregó Groselj.

En tanto, en lo referido a exportaciones, Groselj indicó que: “El precio en el mercado interno es elevado y esos valores llegan a un techo debido a que el precio internacional está emparejado y eso complica la competitividad con el dólar atrasado. El precio del mosto ha subido, el mosto principalmente se exporta y esto acompaña la suba del vino en el mercado interno”, redondeó.

Asimismo, el productor mendocino y cooperativista expresó la preocupación del sector por los elevados aranceles en los países de destino; que por ejemplo en Europa rondan el 20%, en China el 25%, en Sudáfrica el 20% y en el caso del mosto en EEUU paga 150 dólares por tonelada, lo que representa casi un 15% del precio: “enfrentamos dificultades para conseguir contenedores, y la logística tiene altos costos. Un tema que preocupa es una demanda de una empresa mostera de EE.UU. que importa nuestros productos, y está pidiendo al gobierno de USA que interceda como compensación de lo que ellos consideran una supuesta competencia desleal del mosto argentino en el mercado de USA, ahora este tema está en una incipiente etapa judicial, hemos pedido a Coninagro y al ministro Domnguez que interceda porque bajo nuestro punto de vista el pedido de esta empresa no tiene lugar”, cerró su descripción Groselj.

Frutas y hortalizas en una realidad compleja

El cuadro de situación que configura la realidad de la producción frutihortícola, es aborado por Ricardo Vitale que se autodescribe contando: “Llevo más de 50 años ininterrumpidos en el cooperativismo, hace 48 años consecutivos que soy tesorero de la Cooperativa de horticultores de Bahía Blanca, soy Pte. de Acohofar y por ello vocal de Coninagro y de Fenafrut”.

A la hora de describir el panorama productivo en su zona, Vitale enuncia: “En Bahía Blanca fue un año hortícola medio desparejo por el factor climático, veníamos bien con precios razonables y buena producción pero nos pegó duro el calor del mes de enero. Costó reponerse de ese calor y comenzamos a cultivar pero con producción no tan buena y con ello aparecieron problemas para vender esos productos además empezó a aparecer mercadería de otros lugares y Bahía Blanca como plaza productora comenzó a atorarse, al fin costó más pero igualmente se pudo colocar la producción hortícola y frutícola”.

“Donde el calor no golpeó tanto hubo buena producción y eso bajó el precio regulado por la ley del mercado, regido por la oferta y la demanda. Hay que tener compromiso en poner precios e intentar fijarlos porque de un da para el otro todo cambia muy rápido”, describió el experimentado productor que acto seguido sumó a su relato una descripción de otros territorios de la provincia de Buenos Aires: “Mar del plata, La plata y otras zonas productivas muy grandes han tenido vaivenes de precio, por ejemplo el precio del tomate estuvo muchos meses por debajo de los costos de producción y solo a cuentagotas tuvo buen rendimiento desde el punto de vista comercial”.

La explicación de Vitale fue ampliada a otras localidades productoras de frutas y verduras: “En la zona de valles hubo una producción muy buena de frutas pero en algunos campos quedó fruta por falta de gente para cosechar, y todo esa producción está alojada en cámaras que tienen un costo muy importante de frío, mantenimiento, y luego deben ser enviadas a embalar, lo que implica mano de obra y fletes que deben padecer el problema de gasoil”

A propósito del tema transporte de mercadería, Vitale reclamó que “desde la zona de los valles de producción de manzana hasta Buenos Aires, son más de mil kilómetros y eso requiere un flete. Ahora que se va terminando la producción de los valles, lo bonaerenses y el mercado central dependen de producción que viene del norte, como Salta, La Rioja, Catamarca, y los invernaderos de Corrientes. El flete para traer esa fruta desde Salta, en relación, termina siendo más caro que un cajón de mercadería pura”

Finalmente Vitale reconoció que sostener los ciclos productivos en su área se ha vuelto complejo desde el punto de vista de la imprevisibilidad: “Sembrar, volver a producir, cuesta mucho dinero porque los insumos están en dólar y nosotros vendemos en pesos. Cuesta conseguir dólar y tenemos que comprar el dólar a valor cambiado. Volver a encarar una nueva campaña es muy dificil. Históricamente soy también productor triguero y ganadero, conozco la zona del sudeste de la provincia, zonas marginadas, pero estamos produciendo y poniéndole el hombro; a tal punto que desde la cooperativa de frutihorticultores de Bahia Blanca estamos proyectando construir el mercado cooperativo de Bahía, ya tenemos mas de 28 hectáreas de superficie para poner en marcha el proyecto, algo que apuntalará la zona y la región”, expresó Vitale.

En números: 

3 verdes

5 amarillos

11 rojos

Las variaciones interanuales promedio: 

+57% los precios al productor

+86% los costos de producir

BCR News

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Soja récord: fundamentals de la hoja de balance

21/06/2022 – La soja tocó un récord histórico en la semana anterior en el Mercado de Chicago, apuntalada por una ajustada hoja de balance a nivel mundial, pero particularmente en los principales países productores.

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Hace una semana la soja alcanzaba un récord histórico en términos nominales en el Mercado de Chicago, con el contrato de mayor volumen operado cerrando la rueda en US$ 650 /t y superando así los US$ 649,7 /t que había alcanzado en septiembre de 2012. Además, en lo que va del 2022, la cotización de la oleaginosa en el mercado de referencia estadounidense se ubicó por encima de los US$ 600 /t en 67 de las 113 ruedas en la que operó el mercado. Solamente en el año 2012 la cotización de la soja había superado ese umbral, cerrando en 27 de las 252 sesiones del año por encima de US$ 600/t.

Frente a estos históricamente elevados precios, surgen dos preguntas fundamentales: ¿qué factores son los que impulsan a estos valores?, y ¿se sostendrán en el tiempo?

1.    ¿Qué factores impulsan a estos valores?

Mucho se ha hablado ya del impacto que ha tenido el conflicto bélico en la región del Mar Negro sobre los precios de los commodities agrícolas, al ser tanto Rusia como Ucrania jugadores importantes en el mercado mundial de este tipo de productos. Sin duda que este hecho es uno de los factores determinantes que da impulso a los precios de los granos en general, pero ninguno de los dos países es un fuerte productor de soja. De hecho, ambos países en conjunto representan apenas un 2% de la producción mundial de esta oleaginosa. Por lo tanto, en el presente artículo se intentará buscar una explicación a este fenómeno de los precios analizando las hojas de balance de la oleaginosa a nivel global, tomando información de diversas fuentes.

La campaña 2021/22 trajo aparejadas marcadas complicaciones productivas en Sudamérica que resultaron en una Oferta Mundial inferior a la que se preveía al inicio de las siembras y también inferior a la del ciclo anterior. No obstante, del lado de la Demanda Mundial no se dio una retracción sino todo lo contrario: la 2021/22 cerraría con un consumo global récord.

Siguiendo los datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), la producción mundial en la actual campaña fue de 352 Mt, 16 Mt menos que en el ciclo anterior, y como los stocks iniciales se estiman en 100 Mt la Oferta Global asciende a 452 Mt, lo cual sería la menor oferta desde la campaña 2017/18. Por el lado de la demanda, el consumo mundial se estima en 364,7 Mt, casi 1 Mt más que en todo el ciclo 2020/21 y cerrando así en un récord histórico.

Esta menor oferta y mayor consumo se traducen en una caída en los stocks finales esperados para la campaña. Siguiendo con la información del USDA, las existencias a final de campaña cerrarían en 86 Mt, casi 14 Mt menos que en la campaña 2020/21 y el menor volumen en 7 años. Pero, además, dado que el consumo sería un récord, la relación stock-consumo caería al 24% (la campaña anterior cerró en 27%) e implicaría la menor ratio desde la 2013/14 (en aquel entonces cerró en 23%).

Otra métrica relevante que da cuenta de lo ajustado de la oferta con relación a la demanda es para cuántos días alcanzan los stocks para hacer frente al consumo. Es decir, de mantenerse el consumo de soja entre campañas, durante cuántos días los stocks serían suficientes para hacer frente a la demanda. En este caso, las existencias finales de la 2021/22 alcanzarían para cubrir 86 días de demanda, cuando en la campaña anterior las existencias hubieran alcanzado para 100 días.

La revista alemana especializada Oil World, que sigue precisamente los mercados de oleaginosas y aceites, tiene estimaciones que van en el mismo sentido que el USDA. Para la campaña 2021/22 estima una oferta global de 448 Mt, 13 Mt por debajo de la campaña anterior y la menor en al menos cuatro años. Esto se explica mayormente por la caída en la producción (estima 348 Mt de producción y 100 Mt de stocks iniciales). Por el lado de la demanda prevé una absorción mundial de 365 Mt (+3 Mt vs. 2020/21) lo que decanta en stocks finales de 83,6 Mt (-16,4 Mt entre campañas y los menores stocks en al menos 4 años. En cuanto al ratio stock/consumo, este caería al 22,9% a final de este ciclo, casi 5 p.p. menos que al final de la campaña anterior.

Por último, una tercera fuente interesante de mencionar es el International Grains Council (IGC) que pronostica una oferta mundial de 404 Mt (18 Mt menos que en la 2020/21). Sin embargo, a diferencia de los otros dos organismos, el IGC va en sentido contrario en lo que respecta a sus estimaciones de demanda: prevé un uso mundial de 358 Mt, 9 Mt menos que el uso en la campaña anterior. Es decir, es el único de los tres organismos que no vislumbra una demanda récord en el ciclo que corre. No obstante, dado que la caída en la oferta total es de mayor magnitud que la caída en la demanda, sí prevé un recorte en los stocks: 45 Mt al final del ciclo comercial actual, 10 Mt menos que en la 2020/21. Además, dado que es la que menor existencias finales estima, la relación stocks/consumo cae al 13%, una situación más ajustada que las que proyectan el USDA y Oil World.

De esta manera, se puede apreciar que, si bien hay diferencias entre los números que cada una de estas tres instituciones de referencia tiene sobre el mercado de soja, todos coinciden en que la 2021/22 presenta un balance más ceñido que en los últimos ciclos.

Pero esta situación incluso empeora cuando observamos el balance dentro de los principales países productores. Este es un indicador relevante para el mercado, ya que no es lo mismo que las existencias finales estén en poder de los países vendedores o de los compradores. En el primer caso, de existir una elevada demanda global, éstos pueden salir a responder vendiendo grano en el mercado; sin embargo, en el segundo caso, es poco probable que un país importador realice ventas externas de grano que luego debe volver a recomprar para hacer frente a sus necesidades internas. Por ello centraremos el análisis en Argentina, Brasil y Estados Unidos, que en conjunto suman aproximadamente el 80% de la producción mundial de la oleaginosa.

Retomando la información del USDA, sus estimaciones para Estados Unidos en la campaña actual hablan de una producción récord de 120,7 Mt. No obstante, dado que los stocks iniciales de la campaña eran de 7 Mt (menos de la mitad que los stocks iniciales del ciclo anterior), la oferta total de soja en la campaña fue inferior a la del ciclo 2020/21. Por el lado de la demanda según el USDA, el consumo total de soja estadounidense se ha sostenido entre ciclos: 122,5 Mt entre consumo doméstico y exportaciones tanto en la 2020/21 y la 2021/22. Ante esta mayor demanda que oferta total, las existencias finales para el ciclo actual se proyectan en tan sólo 5,6 Mt, las menores en 7 años. Además, dado estos niveles de demanda por soja norteamericana, la relación stock/consumo caería al 4,6%, el menor en 10 años; y ese volumen de stocks sólo sería suficiente para hacer frente a 17 días de demanda, también un mínimo en una década.

Las estimaciones del USDA para Brasil van en el mismo sentido. El consumo total de oleaginosa en nuestro país vecino (sumando tanto la demanda interna como las exportaciones) alcanzaría 134 Mt en la campaña, 2,5 Mt más que en el ciclo previo. Pero a esto se le suma una marcada caída en la producción de oleaginosa brasileña: 126 Mt en total, 13,5 Mt menos que en la 2020/21. Ante esto, los stocks finales de la campaña se prevén con una caída de 7,5 Mt, y la ratio stock/consumo sería del 16%, 6 p.p. por debajo del ciclo anterior.

Por último, para nuestro país, si bien el USDA prevé una menor demanda producto de una caída en las exportaciones respecto del ciclo anterior, la oferta total de la campaña sería casi 7 Mt inferior a la de la 2020/21, producto de menores stocks iniciales, una menor producción y menores importaciones. Por ello, dado que el ajuste en la oferta es de una magnitud mayor al recorte en la demanda, los stocks caen a 20,7 Mt, lo que deja una relación stock/consumo en 41%, 7 p.p. por debajo de la ratio en el ciclo previo.

En cuanto a las estimaciones de Oil World para estos tres países, éstas van en el mismo sentido a los números que proporciona el USDA e incluso vislumbran un panorama más ajustado aún. La publicación alemana prevé que los stocks finales en EE.UU. cierren en 7,2 Mt, apenas 200.000 t por encima de la campaña anterior. Además, la relación stock/consumo en el país norteamericano se mantendría por debajo del 6%. En cuanto a Brasil, proyecta una caída de stocks a tan sólo 2,6 Mt, lo que dejaría una ratio existencias a consumo de sólo el 2%. Por último, para nuestro país estima existencias finales de alrededor de 7,4 Mt, dejando una ratio de 16%.

De esta manera, tal como se puede ver, en los tres principales países productores y exportadores de la oleaginosa el panorama sobre la hoja de balance es incluso más ajustado en términos de existencias finales y relación stock/consumo que a nivel global. Es por ello que este es un factor fundamental que explica el comportamiento de los precios en el último año.

2.    ¿Se sostendrán estos valores en el tiempo?

Con la suerte en el hemisferio sur ya echada y faltando alrededor de tres meses para que comience a ingresar la cosecha estadounidense, los fundamentals que se desprenden de la hoja de balance dan sostén a las cotizaciones en el corto plazo. Pero para responder a esta pregunta mirando hacia el mediano plazo debemos centrar la atención en la nueva campaña 2022/23; y el único de las tres fuentes de información relevadas que posee proyecciones para el nuevo ciclo es el USDA, por lo que tomaremos como única fuente.

A nivel global el organismo prevé una producción mundial de 395 Mt, lo cual sería casi 45 Mt más que en la campaña actual. De cumplirse estas previsiones traería un alivio sobre la hoja de balance mundial. Sin embargo, esta es una estimación muy preliminar en base a un área de intención de siembra estimada y rindes tendenciales; la verdadera producción real dependerá también de lo que ocurra con el clima alrededor del mundo.

Para Estados Unidos informa una superficie cosechada récord de 36,46 Mha, lo cual permitiría arribar a una producción también récord de 126,3 Mt. Si bien las siembras recién se encuentran próximas a finalizar en el país norteamericano, la condición de los lotes sembrados es muy buena, con el 70% catalogado como Bueno+Excelente. No obstante, aún restan varios momentos críticos para definir la producción final, por lo que, a pesar del buen arranque de la campaña estadounidense, este récord productivo está lejos de ser una certeza.

Para Argentina y Brasil, en tanto, el USDA proyecta una producción de 51 Mt y 149 Mt, respectivamente, aunque en estos casos aún faltan unos cuantos meses para que siquiera comience a implantarse la oleaginosa en el suelo.

Y aquí pareciera ser que el clima puede llegar a jugarle una nueva mala pasada a la producción en la región. Las probabilidades de ocurrencia de un nuevo evento Niña en el próximo verano sudamericano se mantienen elevadas. Por lo pronto, ya es altamente probable que este fenómeno se extienda durante el invierno en Argentina, lo que dejaría un bajo saldo de precipitaciones en la región, y podría afectar a la humedad necesaria para las siembras.

En el último informe mensual de GEA-BCR dice que, en el Pacífico, el último índice ONI publicado por la NOAA muestra un mayor enfriamiento: pasó de -1,0 a -1,1 a principios de junio. «La Niña» sigue activa y fortaleciéndose, contrariando el comportamiento que suele mostrar en esta época del año. «Estamos transitando un escenario bastante atípico con la influencia de tres periodos seguidos de enfriamiento del Pacífico Ecuatorial Central en niveles Niña. De las últimas tres campañas finas, la actual condición de los perfiles muestra que este ciclo se inicia con las peores condiciones de humedad edáfica. La situación es muy grave hacia el oeste mediterráneo donde los faltantes de agua en milímetros ya superan la provisión normal media de todo el invierno», explicó el consultor Elorriaga.

Es por ello que, aún de cumplirse con las proyecciones de récord para Estados Unidos, en el caso de ocurrir un nuevo desliz productivo en Sudamérica, la hoja de balance mundial continuaría muy ajustada, lo que continuaría dando sostén a las cotizaciones.

Como último comentario es necesario aclarar que, si bien los fundamentals de la hoja de balance efectivamente dan soporte a las cotizaciones, también existen otros factores externos que influyen sobre los mercados financieros en general y sobre la economía real (como la inflación y la tasa de interés, entre varios otros), así como también otros precios clave (como los de la energía o el petróleo) que influyen sobre los precios de la soja y pueden llegar a operar en dirección opuesta y presionar sobre los valores de la oleaginosa.

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La falta de dólares pone en riesgo el abastecimiento de fertilizantes

16/06/2022 – En el marco de la jornada virtual organizada por Acsoja. disertaron los directores ejecutivos de la Cámara de la Industria Argentina de Fertilizantes y Agroquímicos (CIAFA), Armando Allinghi; y de la Cámara Argentina de Sanidad y Fertilizantes (Casafe), Federico Landgraf.

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La falta de dólares que sufre la Argentina y que ha llevado al Banco Central y al Gobierno a establecer numerosas restricciones para acceder a divisas o para autorizar importaciones, amenaza con afectar el abastecimiento de fertilizantes, sobre todo para la campaña gruesa 2022/23.

En este contexto, dentro del ciclo de charlas virtuales Soja360 que viene proponiendo ACSOJA, este miércoles se realizó un encuentro sobre «Una ecuación positiva en la cadena de la soja».

El aspecto clave en el caso de los fertilizantes es que el 80% del volumen que se comercializa y se utiliza en los campos argentinos es importado: el año pasado fueron unas 4,4 millones de toneladas que significaron importaciones por más de U$S 2.000 millones.

El obstáculo es que la escasez de divisas ocurre en medio de un aumento del precio internacional. El resultado es que ya en los primeros cinco meses del año, el volumen importado se redujo 12%, aunque el monto aumentó.

“Para poder traer 4,4 millones de toneladas como el año pasado, necesitamos U$S 3.200 millones“, advirtió Allinghi.

Es decir, U$S 1.000 millones más, de nuevo, en medio de un contexto de falta de dólares, aunque el agro, que es el sector que necesita los fertilizantes, está haciendo un aporte récord de divisas.

Por su parte, Federico Landgraf, Director Ejecutivo de CASAFE (Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes) abordó el tema de los fitosanitarios, empezando por un relevamiento de las restricciones internacionales que provocaron, desde 2021, la falta de disponibilidad de insumos a nivel global.

En ese sentido enumeró factores de índole logística (según el Índice Mundial de Contenedores, el precio del flete marítimo aumentó más de 4 veces entre julio 2020 y julio 2021); de energía y de escasez de materias primas.

Además mencionó que, con la crisis energética en China, hubo afectación para fábricas de fósforo amarillo que es la materila prima del glifosato. De hecho, el precio del glifosato aumentó notoriamente durante 2021.

Por su parte, según Landgraf, a lo dicho hay que sumar también las restricciones en el plano nacional, como ser la Circular 7030, que afectó muchas operaciones desde el 2020 con proveedores del exterior, al restringir el acceso al Mercado Único y Libre de Cambios (MULC); también el cupo administrado por Afip de Capacidad Económica Financiera, que incluso dejó a empresas solventes afuera del sistema.

El Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones y las LNA (Licencias No Automáticas) también contribuyeron para mal, siendo las herramientas específicas que tiene el estado para afectar la cadena. “Nuestro rubro trabaja con mucha financiación de los proveedores internacionales y por eso pudimos aguantar”, alertó el especialista.

“Los insumos fitosanitarios son un eslabón estratégico y clave para la producción agrícola. Su uso y aplicación significan la generación de más y mejores cereales, oleaginosas, productos, productos de las economías regionales, en una cadena agroindustrial que es 2021 ingresó al país 50.000 millones de dólares”, relató Landgraf.

Para finalizar contó que “el saldo de la balanza comercial del sector fitosanitarios fue de 1.700 millones de dólares en 2121. Y por cada unode esos dólares exportaron 30USD en alimentos y productos varios del complejo agroindustrial”.

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Los fierros en la región buscan crecer y piden más espacio

13/06/2022 – Más del 50% de las fábricas de maquinaria agrícola que participaron de Agroactiva anticipó inversiones para duplicar la capacidad de trabajo.

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Muchas empresas de la región centro tienen pensado ampliar sus plantas en nuevas naves productivas que no bajan de los 2.500 metros cuadrados como mínimo. Se trata de sectores de montaje que le permitirán generar espacio para ser más versátiles en la producción de sembradoras, mixer, tolvas, varios implementos agrícolas y otros rubros muy demandados.

No hay lugar para generar stock, ni almacenamiento”, dicen algunos empresarios que en la muestra, agilizaron las carpetas crediticias con operadores bancarios y funcionarios políticos que notaron la necesidad de crecimiento.

El sector ve con preocupación los tiempos de entrega y la disponibilidad de equipos en la inmediatez y se prepara para un segundo semestre complicado aunque con la búsqueda de una solución en el mediano plazo, ya que la mayoría de las inversiones se iniciarán en el 2023.

Por otro parte, el titular de la Cámara de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma), Eduardo Borri anticipó que –en lo global- no están pensando en el negocio exportador ya que se tornó muy difícil cumplir con los productores locales. “Como podemos pensar en exportar si afuera tenemos cola, esperando que le entreguemos la maquinaria”, expresó el directivo en el marco de un planteo de dificultades que se suman día a día.

“Hay poca oferta laboral, ausencia de mano de obra calificada e insuficiencia de viviendas en los pueblos y ciudades chicas para contener a quienes buscan nuevas oportunidades”.

La semana pasada, Agroactiva mostró los vaivenes de la nueva agricultura que parece no salir de una “pandemia” de proliferación de malezas y enfermedades. Fue motivo de discusión la eficiencia, el ahorro y por sobre todos los temas, con que herramienta enfrentar los puntos vulnerables que exceden a la tecnología.

Acá hay varias versiones encontradas, y una de ellas está mostrando que el segmento ha ingresado en una observación que debate un sistema de manejo entre lo convencional y la siembra directa.

Ahora, la problemática es tan fuerte que tantas pérdidas productivas empujaron a los productores agropecuarios a interactuar de una forma más intensa con técnicos, instituciones, proveedores de insumos y fabricantes de maquinaria agrícola.

Incluso algunos, se animaron a introducir reformas, patentar nuevos fierros y llevar las ideas a muchos fabricantes para que las tomaran.

Por eso, uno de los atractivos que mostraba Agroactiva, estaba moldeado por las manos del productor de Cañada de Gómez (Santa Fe), Rubén Sampaolesi que inventó una desmalezadora integral ecológica (montada sobre el chasis de una sembradora), que incorpora la novedad de contan con un cuerpo de cuchillas, ruedas niveladoras, un arco de cincel y una reja exclusiva y específica para este equipo, que avanza con un tipo de crestas removedoras que a muy poca profundidad no hacen remoción de cobertura, pero si cortan todos los yuyos, malezas resistentes y otras que proliferan en el campo.

“Lo bueno es que no perdés mucha humedad, porque trabaja a un promedio de 2 centímetros de profundidad. Otra ventaja pasa por el consumo de combustible, porque precisas poca fuerza (Hp) por cuerpo ya que el equipo trabajo de forma superficial y con una rueda niveladora que le da una funcionalidad muy pareja”, remarcó Rubén Sampaolesi el productor diseñador que patentó el equipo e inicio su fabricación y faz comercial con la marca Giorgi de Fuentes (Santa Fe).

El producto, que partió de un prototipo de un ancho de 4 metros, ya fue lanzado por esta firma especializada en sembradoras de siembra directa y rastras agroecológicas, en una versión de 8,40 metros y se prepara para un tour demostrativo que se extenderá hasta fin de año.

Mix de manejo

Nadie duda que las nuevas tecnologías que revolucionaron a la agricultura mediante la electrónica, uso de sensores, mapeo de datos, conectividad, autonomía e inteligencia artificial avanzan sobre un camino de afianzamiento y adopción creciente. Algo que sería más dinámico, si la infraestructura y servicios los equiparía.

Sin embargo, en el campo se da la paradoja de un movimiento que podría afianzarse durante algunas décadas. Los productores hablan y avanzan sobre un mix de manejo. Es decir, están asociando lo nuevo, con algunas referencias del pasado o que quedaron olvidadas u obsoletas. Interactúan rastras modernas, descompactadores, desmalezadoras y otros implementos que han cambiado el esquema de labranza cero por uno mixto.

Aunque parezca que lo hacen muy pocos, cada vez se nota más y todo fluye hacia la combinación de la siembra directa con una labranza de superficie, como así también, a la mixtura entre maquinaria de alta tecnología con herramientas más versátiles, rápidas de armar, con practicidad en sus formas, aplicaciones y funcionamiento.

También aquellos con facilidad de ser transportadas y sencillez en su mantenimiento. El productor está pidiendo elementos que le permitan hacer fácil las aplicaciones y el manejo. Por ahora, en estos detalles se resume la posibilidad de proyección que los está llevando a ser más eficaces.

Leonardo Stringaro
Agroclave

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Fausto Spotorno: “Se acelera el proceso de cambiar pesos por bienes”

13/06/2022 – “Venía gestándose de a poco un temor del mercado ante el volumen que estaba tomando la deuda en pesos, sobre todo la ajustada por CER, ante la aceleración de la de la inflación”, analizó el economista.

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Esta semana hubo un notorio desarme de la deuda en pesos y, analizando esa situación, el economista Fausto Spotorno mencionó que “venía gestándose de a poco un temor del mercado ante el volumen que estaba tomando la deuda en pesos, sobre todo la ajustada por CER, ante la aceleración de la de la inflación”.

https://youtu.be/wl5AAvfpl5w

Además, “teniendo en cuenta que ya hubo ocasiones de reperfilamiento en el pasado, sumado a que no se puede colocar deuda externa y el déficit fiscal aumenta”, el mercado no ve que se puede pagar más que emitiendo, lo cual es un círculo vicioso inflacionario, evalúa el especialista.

Spotorno agregó que “una parte de todos esos pesos, yo creo que va a ir a pagar impuestos, otra a pagar salarios, las empresas tienen necesidad de liquidez por el aguinaldo y por los vencimientos; estos pesos pueden terminar en el dólar blue o en el consumo de electrodomésticos o bienes de capital. Los pesos le queman a la gente y también a las empresas, se acelera el proceso de cambiar pesos por bienes”. 

Respecto a la evolución del tipo de cambio en lo que resta del año, el economista añadió: “Hoy hay más dólares en la economía por los precios de la soja”, pero en el segundo semestre con menos liquidación de exportaciones, con la necesidad de importar energía hay que ver. “Los dólares en el sector privado están, pero no entran al sector público”, analizó.

“Yo creo que va a subir el dólar, resta saber si va a ser con un salto o no. Igualmente muchos están apostando a un fin de ciclo, y por eso, por ejemplo, vender dólares para construir hoy puede ser un buen negocio a futuro”.

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Adónde va la renta inesperada del campo

10/06/2022 – ¿Argentina aprovechará los precios récords de la soja, el maíz y el trigo, o perderá otra oportunidad? El impacto en la balanza comercial y en el mercado cambiario.

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Ante los precios internacionales de los granos históricamente altos, Argentina registra ingresos en dólares también de cifras elevadas, muy superiores a lo habitual. Pero ese “viento de cola” no alcanza para que el país tenga tranquilidad financiera.

Con la soja a US$650 por tonelada en Chicago (ver nota aparte) al filo del récord histórico alcanzado en septiembre de 2012, el trigo cerca de los US$400 y el maíz arriba de US$300 (en los tres casos, a más del doble de sus valores promedio en este siglo) el flujo de dinero productivo “llueve” sobre las arcas fiscales.

Sin embargo, este momento de oportunidades para un país productor de alimentos no se nota en el dinamismo de la economía, que cruje en su balance comercial porque la demanda de dólares para las importaciones resulta escasa y muchos productos “esenciales” tienen que “esperar” para entrar al país.

En los 5 primeros meses de este año, las divisas por exportaciones agroindustriales sumaron US$15.000 millones, y se calcula que US$6.200 fueron adicionales… “renta inesperada”, según la denominación que utilizó el Gobierno para recaudar más a través del Impuesto a las Ganancias, según el proyecto presentado este lunes por el presidente Alberto Fernández (y defendido este jueves en la Cumbre de las Américas).

El Estado es, en rigor, el principal beneficiario de lo que genera el campo, porque capta el 60% de la facturación por productos de origen rural. No produce en los lotes, pero se “asocia” en los puertos, con el cobro de los derechos de exportación, las llamadas retenciones, que también dejaron ingresos adicionales: unos US$1.000 millones entre diciembre y mayo, según una estimación de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro Exportadores de Cereales (CIARA-CEC).

En este semestre signado geopolíticamente por la guerra entre Rusia y Ucrania, confluyeron diversos fenómenos globales. La consultora Econométrica pondera que veníamos de un período de dos años 2020 y 2021, en los cuales la emisión monetaria de Occidente para financiar las cuarentenas terminó inflando la demanda mundial.

Así, los precios de los commodities reaccionaron en alzas que se mantienen hasta la actualidad. A ello, agregaron, en 2022 se sumó la invasión en Europa del Este, que dejó a dos grandes productores de granos y energía afuera del mercado, con la consecuente restricción de oferta.

Mientras tanto, además, la agroindustria aportó este año más de US$500 millones, entre la eliminación del diferencial por valor agregado al complejo soja (US$290 millones) y los aportes a los fideicomisos aceitero (US$190 millones) y de trigo y maíz (US$25 millones).

Con todo, la explicación central de por qué no es suficiente el aporte de divisas del principal sector de la economía, es que todos los dólares que entran por la agroindustria salen por dos grandes vías: por un lado, para la financiación de importaciones a dólar barato (oficial) y, por otro, para los giros al Tesoro (del Banco Central al Gobierno), que redundan en más emisión monetaria y terminan alimentando la brecha cambiaria en círculo vicioso: a mayor cantidad de pesos, más alto es el valor del dólar, describió David Miazzo, economista jefe de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de la Argentina (FADA).

La mayor parte de las divisas ingresadas fueron para importar energía o pagar subsidios para su uso. El último dato, de este jueves, es que se pagaron US$ 640 millones para comprar 11 barcos de gas, pero otros miles de millones de dólares que ingresaron por la producción agroindustrial se fueron para traer combustibles del exterior.

Las exportaciones argentinas marcaron un nuevo máximo histórico cercano a los US$9.000 millones durante mayo. Según Econométrica, si se sostienen los precios de los granos muy posiblemente Argentina culmine el año con exportaciones récord, por US$90.000 millones (cerca de 16% del PBI). El máximo previo fue de US$83.000 millones en el año 2011, más de una década atrás”.

La misma consultora consideró que “la mayor parte de esta sorprendente bonanza histórica, Argentina lo gastará importando energía dada la destrucción de su matriz energética en las últimas dos décadas. Por algo el Banco Central (BCRA) en este contexto, casi no logra aumentar sus reservas”.

Desde la agroindustria reclaman que se miren esos números antes de acusarlos de “ganadores de plata fácil” o de “egoístas insensibles”. Insisten en que la mayor parte de esos ingresos extras los capta el Estado y que el flujo de dinero que aportan en divisas es lo que ha mantenido la balanza comercial y al mercado cambiario “relativamente a flote”.

En ese sentido, un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario advirtió que “las reservas netas del BCRA se ubican cerca de los US$ 5.000 millones, menos de la mitad de lo que eran al comenzar el 2020. Sin el crecimiento de cantidades y precios de exportación, las reservas internacionales hubieran tocado su piso a mediados del año pasado y hoy tendrían valor negativo”.

Y respecto de cómo aprovechar mejor esta oportunidad, los productores agrícolas argentinos remarcan que reciben un tercio del precio pleno de la soja en Chicago, debido a las retenciones -del 33%- y la brecha cambiaria. Piden un trato equivalente al que reciben otros ruralistas latinoamericanos. Sin retenciones y con dólares libres, en los vecinos países han crecido -durante los últimos 20 años- bastante más que la Argentina en inversiones, volúmenes de producción y exportaciones agroindustriales.

Mauricio Bártoli
Clarín Rural

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Se registró una mínima caída en lo que el Estado se lleva del campo pero se dispararon los costos

09/06/2022 – Según un informe de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), la participación por impuestos en lo que genera una hectárea agrícola bajó de 64,9% a 61,5%; los gastos para producir en dólares subieron 37,9% en el último año.

https://www.nitrap.com.ar/

Por la mejora de los precios internacionales y rindes un tanto mayores a los esperados en la actual campaña, bajó de 64,9% en marzo pasado a un 61,5% actual la participación del Estado por impuestos en lo que genera una hectárea agrícola. No obstante, sigue en un nivel muy alto, ya que de cada $100 de una hectárea agrícola 61,50 pesos se van al Estado.

Así se desprende de un informe de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA). “Aunque bajó la participación del Estado en la renta agrícola, igualmente la recaudación fiscal aumentó, porque la cantidad de impuestos en pesos que pagó una hectárea promedio aumentó”, afirmó David Miazzo, economista jefe de FADA. En el caso de la soja, los impuestos nacionales que paga una hectárea pasaron de $74.250 a $89.986; en maíz, de $45.316 a $54.480; en trigo de $26.209 a $38.069, y en girasol de $22.306 a $42.693.

En lo que respecta al impacto del aumento de los precios internacionales, se detalló que no solo generó un mayor aporte fiscal, sino que también un mayor ingreso de dólares. En rigor, los primeros cinco meses del año el sector cereales y oleaginosas ingresó al país 15.329 millones de dólares por exportaciones, lo que representó “un récord histórico de ingreso de divisas”.

Por otro lado, indicaron que en los últimos 12 meses el incremento nominal del tipo de cambio oficial fue del 26,7%, pasando de $94,86 por dólar a $120,16, mientras que la inflación en el mismo periodo fue del 60%. Esto, advirtió el economista de FADA, significa “un escenario malo para cualquier actividad exportadora”. En términos de tipo de cambio real, descontando los efectos de la inflación, en los últimos 12 meses cayó un 21%.

Cómo se compone el aporte del sector por impuestos
Cómo se compone el aporte del sector por impuestos

Los productores afrontan mayores costos. Nicolle Pisani Claro, economista de FADA, comento: “El costo de la cosecha se incrementó un 83% en pesos en los últimos 12 meses, mientras que el tipo de cambio oficial sólo subió 26,7%. Esto significa que el costo de la cosecha se incrementó un 44,5% en dólares. Algo parecido pasa con el resto de las labores y los fletes, es la consecuencia típica de los procesos de atraso cambiario, los costos en pesos comienzan a encarecerse al medirlos en dólares”.

“En cuanto a los costos de insumos, los fertilizantes son los que vienen presentando mayores subas en dólares desde principios de 2021, con aumentos en dólares que van desde el 73,6% hasta el 97,1% según los distintos productos”, afirmó Natalia Ariño, economista de FADA.

Asimismo, se detalló que si se analiza la estructura de costos de los cultivos de acuerdo a la moneda en la que están expresados, “se puede identificar que un 54% de los costos de una hectárea de soja están estrictamente dolarizados aunque si se considera el costo de la tierra llega a representar el 66%”.

En el caso del maíz, como los fertilizantes y semillas tienen más peso que en el caso de la soja, los costos dolarizados ascienden al 56% de la estructura, mientras que, si se considera el costo de la tierra, los costos dolarizados ascienden al 63%.

“El costo de producir se ha incrementado sustancialmente en dólares durante el último año. Si tomamos el promedio de los cuatro cultivos considerados, hoy cuesta un 37,9% más en dólares que el año pasado. El mayor aumento se dio en trigo, con un incremento anual del 50,1%. Si se compara con el año 2008, por tomar otro periodo de precios internacionales altos, los costos actuales son un 56,8% más altos en dólares corrientes, para el promedio ponderado de los cuatro cultivos”, completó Miazzo.

En lo que respecta a la carga impositiva, realizaron un análisis de los cultivos uno por uno, el cual mostró que “la participación del Estado en la soja es del 68,4%, maíz 53,9%, trigo 50,4% y girasol 44,8%”.

Según se detalló, los impuestos nacionales no coparticipables, que se componen principalmente por los derechos de exportación, a los que se le suma el impuesto a los créditos y débitos bancarios, representan el 66,8% del total que afronta una hectárea agrícola en la Argentina.

En tanto, los tributos nacionales coparticipables entre Nación y las provincias representan el 27,8%. Por su parte, indicaron que las provincias reciben parte del 27,8% como coparticipación, y también recaudan diversos impuestos. Al respecto, explicaron que para este índice de participación del Estado se consideran el impuesto inmobiliario rural, el impuesto a los sellos y el impuesto a los ingresos brutos, con una alícuota reducida, ya que ni Córdoba ni Santa Fe, por ejemplo, cobran este impuesto. Así, concluyeron que los impuestos provinciales son el 4,9% de los impuestos totales.

Por último, los municipales, que son las tasas viales o las guías cerealeras, de acuerdo a la provincia, representan el 0,5% de los impuestos en el índice FADA promedio nacional.

La Nación

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El Gobierno negocia con un aliado la provisión de fertilizantes, afectada por la guerra entre Rusia y Ucrania

08/06/2022 – El canciller Santiago Cafiero negocia con su par de Canadá, en Los Ángeles, la incorporación de capital a la planta de la compañía Profertil, en Bahía Blanca.

http://oscarpourtau.com.ar/

En el marco de la novena Cumbre de las Américas, que se desarrolla hasta el viernes en Los Ángeles, la delegación argentina encabezada por el presidente Alberto Fernández inició este miércoles en la mañana la agenda de compromisos con una crucial reunión bilateral con representantes del gobierno de Canadá, con quien la Argentina pretende encontrar una solución a la disparada de los precios de los fertilizantes, que encarecen la provisión mundial de alimentos.

Ni bien aterrizado en tierras de California, el canciller Santiago Cafiero mantuvo una reunión bilateral con su par de Canadá, Mélanie Joly, con quien pretende discutir la posibilidad de sumar inversiones a la planta de fertilizantes que la compañía Profertil tiene en Bahia Blanca.

Cafiero y Joly buscan aumentar la oferta exportable de la factoría ubicada en territorio bonaerense con el objetivo de reemplazar buena parte de la producción rusa que ha quedado interrumpida en los suministros globales por las sanciones impuestas por países de Occidente.

El canciller, luego de acompañar al presidente Alberto Fernández al hotel Ritz-Carlton, participa de una reunión plenaria de ministros de Relaciones Exteriores para ultimar los detalles de los cinco documentos políticos que emergerán de la cumbre.

Estos documentos son proyectos de compromiso políticos promovidos por el país anfitrión, Estados Unidos. Se trata de los planes de acción interamericana sobre gobernabilidad democrática, con “un futuro verde y sostenible”; se incluye una hoja de ruta sobre salud y resiliencia, un programa regional sobre transformación digital, y otro sobre transición hacia energías limpias. 

Ezequiel M. Chabay
El Cronista

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Guzmán: «La única forma de sostener el crecimiento es que sea compartido»

07/06/2022 – Habrá una alícuota adicional de 15% en Ganancias para las empresas que hayan ganado más de $1.000 millones. Estarán incluidas las que hayan tenido un margen en términos reales del 10% o que hubieran crecido un 20 por ciento.

https://pourtauemilio.com.ar/modelo/alaskan

El presidente de la Nación, Alberto Fernández, junto al ministro de Economía, Martín Guzmán, anunciaron este lunes que se enviará al Congreso Nacional un proyecto de Ley para gravar la renta inesperada. La iniciativa apunta a regular la renta inesperada generada por el shock de la guerra en Ucrania, a fin de evitar una redistribución regresiva de los ingresos, siendo el Estado el que los reasigne.

En este marco, el titular del Palacio de Hacienda brindó detalles sobre la medida y aseguró que el Gobierno Nacional busca «garantizar que en la Argentina haya condiciones de mayor equidad y que se fomente la inversión y el desarrollo productivo, con el Estado jugando un rol central para ello”. Por este motivo, Guzmán señaló que el mecanismo para administrar la renta inesperada evitará que la situación generada por la guerra en Ucrania afecte “negativamente a millones y beneficie a pocos”. “La única forma de sostener un crecimiento que signifique progreso es si ese crecimiento lo compartimos entre todos y todas”, agregó.

Asimismo, Guzmán resaltó que diversos países están implementando medidas similares para contrarrestar el shock en la distribución en los ingresos y advirtió que “si no se hace nada, la consecuencia es mayor desigualdad y sociedades que funcionan peor”. “El Estado debe cumplir su rol para una sociedad que progresa”, añadió el Ministro, al tiempo que recordó las políticas implementadas por el Gobierno Nacional durante la pandemia para asistir al sector privado y a las trabajadoras y trabajadores.

“Pedimos y valoraremos profundamente el acompañamiento del Congreso de la Nación en estas circunstancias que son tan difíciles para todo el mundo, para evitar injusticias y que la Argentina avance en una senda de progreso, con más producción, con más trabajo, y con un crecimiento que sea sostenido e inclusivo”, concluyó.

A través de la medida presentada se apunta a implementar una sobre-alícuota del Impuesto a las Ganancias de Sociedades de Capital aplicable al ejercicio fiscal 2022. Esta sobre-alícuota alcanzará a aquellas empresas con Ganancia Neta Imponible o Ganancia Contable superior a $1.000 millones y cuya Ganancia Neta Imponible haya crecido en términos reales. Las mismas deberán cumplir con una de estas condiciones: tener un margen de ganancia (ganancia contable sobre sus ingresos) en 2022 superior al 10%; o un aumento del margen de ganancia en 2022 en relación al 2021 de al menos 20%.

La alícuota se aplicará a la renta inesperada (Ganancia Neta Imponible mayor en términos reales a la del 2021). En este sentido, en el Proyecto de Ley se impulsa una alícuota de 15% con vigencia en el Ejercicio fiscal de 2022, que se aplicará a empresas que cumplan las condiciones definidas según balances finalizados luego de la sanción de la Ley y durante un año a partir de esa fecha.

La medida se enmarca en el contexto de los aumentos extraordinarios en los precios internacionales de determinados bienes a raíz de la guerra en Ucrania, sumados a los efectos económicos duraderos de la pandemia del COVID-19, que potencian la concentración de riqueza, profundizando las desigualdades en el mundo. Ante esta situación, hay empresas que se favorecen con el alza de los precios internacionales debido a la guerra y, en consecuencia, venden sus productos a precios más altos obteniendo una ganancia extraordinaria que no proviene de mejoras en la productividad, de mayores inversiones, ni de mayor producción sino simplemente del contexto. Por este motivo, el Gobierno Nacional impulsa un mecanismo para reducir esta dinámica de concentración de la riqueza en pocas manos es través de una alícuota a la «renta inesperada» que permite gravar las ganancias extraordinarias producto de la guerra y darle más recursos al Estado para redistribuir.

El impuesto a la renta inesperada en el mundo

Ante la situación económica generada por la guerra en Ucrania, algunos países propusieron gravar la renta inesperada. En este sentido, en Italia se aprobó este año un impuesto a la renta inesperada aplicable a empresas energéticas a través del cual se espera recaudar 4.000 millones de euros. El gravamen se aplica a empresas que hayan aumentado sus ganancias entre octubre del 2021 y marzo del 2022, al menos en 5 millones de euros, y se les aplica una tasa del 10% Recientemente, el Gobierno italiano anunció que se busca elevar la tasa de 10% a 25%.

En la misma línea, el Primer Ministro del Reino Unido, Boris Johnson, anunció que buscará gravar la renta inesperada con una tasa del 25% a las compañías energéticas productoras de gas y petróleo. De esta forma, se espera recaudar USD 6.300 millones que se destinarán a subsidiar a 8 millones de hogares.

BCR News

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Renta inesperada: el Gobierno presenta el proyecto contra las ganancias extraordinarias

06/06/2022 – El Presidente anunciará el proyecto; los detalles de la iniciativa.

https://peugeot.pourtauesprit.com.ar/planes

El Gobierno presentará el proyecto de renta inesperada que busca cobrar una alícuota a las empresas que tuvieron una ganancia extraordinaria. Desde Casa Rosada informaron que el anunció se realizará esta tarde con el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán.

Esta iniciativa fue nombrada por primera vez en abril. Luego de dos meses de trabajo, el Gobierno presentará esta alícuota para aquellas empresas que se vieron beneficiadas por el aumento de los precios internacionales debido a la guerra entre Rusia y Ucrania.

Según los primeros adelantos de Guzmán en abril, este proyecto solo alcanzaría a las empresas y a aquellas que tienen ganancias imponibles superiores a los 1000 millones de pesos anuales. Al mismo tiempo, fuentes del Gobierno confiaron a Télam que la imposición de la alícuota incluirá que la ganancia neta imponible real tiene que haber crecido en forma significativa en 2022 respecto a 2021.

Agrofy News

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