Mercado de granos: otra oportunidad para aprovechar

25/05/2021 – Hacia 2030 se estima que el comercio mundial de granos forrajeros será 70 millones de toneladas mayor que el actual, correspondiendo a maíz 60 millones de ese total. El de soja crecería en 45 millones y el de harina de la oleaginosa en 10 millones de toneladas.

El país tiene motivos para festejar la suba de precios de nuestros principales rubros de exportación, reflejados por los aparentemente mágicos 600 dólares de la soja en Chicago, que colectivamente identificamos como máximos de la serie. Sin embargo, festejan a medias los productores, porque entre derechos de exportación y brecha cambiaria reciben un tercio de ese valor internacional.

Festeja el Gobierno, porque mejora sensiblemente la recaudación fiscal y la balanza de pagos, dos variables claves para mejorar el rumbo de la economía y contrarrestar así buena parte de los perjuicios que genera la pandemia.

La sociedad en su conjunto tiene también para festejar porque siempre al país le fue mejor cuando factura muchos dólares de exportación. El impacto del precio de los granos en el costo de los alimentos es fundamentalmente un problema de precios relativos, independiente de la inflación que es un fenómeno económico producto de diversos factores y sostenido en el tiempo.

Las razones de la suba del precio internacional del maíz y de la soja tienen más que ver con incremento de la demanda que con problemas de oferta. Eso es muy auspicioso por que le dará más sustento en el tiempo a los precios retributivos para el productor.

La recuperación del stock porcino de 320 a 400 millones de cabezas en China, pero ahora con granjas de gran escala en lugar de la tradicional producción de una o dos madres en el fondo de la casa de pequeños productores, el crecimiento de la producción de pollo y de la piscicultura en cautiverio, en reemplazo del faltante de carne porcina y de la esperable sustitución del consumo de animales silvestres, determinan un fuerte incremento estructural en la importación de granos forrajeros y de soja para producir harina.

Las importaciones de soja por parte de China fueron incrementándose con los años
Las importaciones de soja por parte de China fueron incrementándose con los años

Esta demanda de China de 55 a 60 millones de toneladas de cereales y 100 a 105 millones de toneladas de soja tendrá continuidad en próximas campañas, según las estimaciones de la mayoría de los analistas.

También se espera que el sudeste asiático, Latinoamérica, África y Medio Oriente incrementen sus necesidades de importación. Hacia el 2030 estimamos que el comercio mundial de granos forrajeros será 70 millones de toneladas mayor que el actual, correspondiendo a maíz 60 millones de ese total. El comercio mundial de soja crecería en 45 millones y el de harina de soja en 10.

Cabe entonces preguntarse si seremos capaces de capturar esta oportunidad que nos ofrece el mercado mundial, acompañando con un salto productivo que nos permita mantener o incrementar nuestra participación sobre el comercio internacional.

Es interesante comparar la evolución del área cosechada de trigo, maíz y soja de la Argentina y nuestros principales competidores, especialmente a continuación de los picos de precios internacionales que se dieron en el 2008 y 2012. Ucrania y Brasil tuvieron un notable crecimiento del 80% del área cosechada de trigo, maíz y soja, respecto del área de 2006/2007, mientras que Estados Unidos solo lo hizo en un 10%, en respuesta a los altos precios.

La Argentina tuvo un leve incremento del 10% del área en respuesta a los altos precios del 2012, pero agregó otro 10% cuando se eliminaron los derechos de exportación a los cereales entre 2016 y 2018
La Argentina tuvo un leve incremento del 10% del área en respuesta a los altos precios del 2012, pero agregó otro 10% cuando se eliminaron los derechos de exportación a los cereales entre 2016 y 2018

La Argentina tuvo un leve incremento del 10% del área en respuesta a los altos precios del 2012, pero agregó otro 10% cuando se eliminaron los derechos de exportación a los cereales entre 2016 y 2018.

Cabe entonces preguntarse cuánto podría crecer el volumen de producción y el ingreso de dólares al país si se redujeran los derechos de exportación, sin afectar la recaudación, por lo menos de los productos gravados hoy con alícuotas más altas.

A modo de disparador del debate, adjunto un posible escenario de crecimiento de la producción, del ingreso de divisas, sin afectar la recaudación, que podría esperarse ante una reducción en la alícuota de derechos de exportación en soja.

El gráfico muestra un posible escenario de crecimiento de la producción, de ingreso de divisas, sin afectar la recaudación, que podría esperarse ante una reducción en la alícuota de derechos de exportación de los granos
El gráfico muestra un posible escenario de crecimiento de la producción, de ingreso de divisas, sin afectar la recaudación, que podría esperarse ante una reducción en la alícuota de derechos de exportación de los granos

Esta proyección se basa en un crecimiento del área de soja en zonas más alejadas de los puertos, acompañada por un crecimiento del área de maíz en esas zonas por rotación sustentable, incremento del área de doble cultivos (soja sobre trigo y cebada, soja sobre girasol y soja primicia antes de maíz tardío en el NEA). La mejora en 100 dólares por hectárea permitiría también mejorar el paquete tecnológico incrementando el rendimiento.

Está claro que la respuesta productiva ante el incentivo de una menor presión fiscal solo podrá ser verificada en la práctica. La historia nos dice que siempre que se bajaron o eliminaron los derechos de exportación la producción creció.

Es una decisión que el Gobierno debería estar dispuesto a tomar, si privilegia en su análisis la mejora posible en la balanza comercial, una mayor recaudación por nivel de actividad, con muy bajo riesgo de caída en la recaudación por derechos de exportación. El cartero llamó tres veces. Ojalá no desaprovechemos esta nueva oportunidad.

Jorge Domínguez Brando
Analista de mercados y consultor privado
La Nación

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kosher

Cepo a la carne: la historia detrás de un millonario negocio con Israel paralizado

21/05/2021 – El cierre de exportaciones afectó equipos que están en el país de Israel para la faena de carne kosher con destino a ese mercado.

Todo estaba preparado para una nueva faena para exportación de carne vacuna kosher a Israel en el Frigorífico Federal, en Quilmes. Los novillos comprados, el jefe rabino con su cuadrilla de trabajadores especialmente contratados para la matanza, además de todo el personal de la planta. Sin embargo, el anuncio del Gobierno del cese de la exportación de carne vacuna por 30 días los obligó a suspender la labor.

Aunque hay versiones de que este tipo de producto podría quedar al margen de la traba para vender al exterior (como las cuotas Hilton de 29.500 toneladas de cortes de alta calidad a Europa, la cuota 481 de carne con hacienda terminada en feedlot al mismo bloque europeo y la de 20.000 toneladas a Estados Unidos), por ahora no hay una oficialización al respecto.

En 2020, Israel importó de la Argentina 27.310 toneladas, un 15,1% más que en 2019. En valor las ventas subieron un 17,5% a US$189,8 millones.

En diálogo con LA NACION, Martín Kessler, encargado de la organización, de los contratos con Israel y Estados Unidos y del control de calidad de la mercadería, contó que no sabía cómo explicarle a sus clientes que por una medida del Gobierno tomada de “manera intempestiva” no iba a poder cumplir con los compromisos pautados.

“Cuando los llamé, muchos de ellos me dijeron que directamente busque otros frigoríficos en el Uruguay para proveerlos. Ellos necesitan la mercadería y no confían en la política del gobierno argentino. Tienen una incertidumbre total y no quieren quedarse sin carne para su negocio”, dijo.

“Yo trabajo con dos frigoríficos en Uruguay y ya me puse en contacto con ellos. Los clientes tiene otra realidad y una única manera de manejarse en los negocios, los problemas argentinos les son lejanos. Si bien en el corto plazo los países que compiten con la Argentina en la provisión de carne vacuna pueden verse favorecidos, en el mediano plazo saben que esta falta de previsibilidad del país va a afectarlos, es el caso de Paraguay, Brasil y Uruguay. Al final de la ola es un machaque para todos”, agregó.

Según contó Kessler, el Rabinato dio permiso en la Argentina para faenar hasta el 27 agosto próximo. “Siempre las faenas se realizan durante cuatro meses entre la Pésaj y Rosh Hashaná (Año Nuevo) donde equipos llegan de Israel y se instalan en el país para el trabajo. Si se suspende, a las personas igual se les sigue pagando. Es un mes entero que nos atrasan, es inentendible. Tenemos contratos en Israel con supermercados que no podremos abastecer”, remarcó.

Asimismo, indicó que el costo no es un tema menor no solo para ellos sino para la industria que ya tenía de antemano contratados servicios. “Están reventando la industria. Esta medida del Gobierno mata el negocio exportador. Muchas familias viven de la exportación como despachantes de aduana y fleteros: es una cadena que la rompen sin sentido”, aseguró.

Por último, señaló que la falta de cumplimiento desgasta la relación comercial y el cliente busca otras opciones: “En el negocio uno debe asegurar calidad, precio y tiempo y en el último fallamos”.

La faena kosher

Esta matanza está llena de pormenores que se deben cumplir a rajatabla. Desde el año 1984 que Genaro Morrone, dueño del frigorífico Federal, hace faena kosher para exportación. Primero comenzó en el frigorífico Sur y en el Regional de Salto.

“Antes se exportaba sin salar y a mediados de los 80 cambió. Ahora se desposta el cuarto y se sala dentro de un tirabuzón de 15 metros para luego envolverse”, dijo Morrone a LA NACION.

Al inicio de cada faena, previamente programada, el jefe rabino y su equipo kosher realizan una pequeña ceremonia o rezo a modo de ofrenda antes de matar el primer animal. En una faena tipo, tres personas son las encargadas de degollar, donde cada uno de ellos mata cinco animales corridos. El producto carne puede tener sello halal o kosher, según la calidad del animal, “si es súper sano es halal y sano es kosher, donde se cataloga de rojo o verde respectivamente”. El shojet, persona encargada de la matanza, debe ser religioso y tener conocimientos específicos para ese trabajo.

Antes del 1º de junio del 2018 se mataba en el piso pero ahora se mata en cajones rotativos en el término de 50 segundos. “El sistema lo inventó un veterinario pampeano. Cada cajón cuesta US$300.000 y yo tengo dos”, dijo.

El jefe rabino es quien marca el ritmo de la faena. “Si en una faena normal podemos matar hasta 120 animales por hora, en este tipo de matanzas se puede hacer de 20 a 40 vacunos por hora. Es más lento, existen más controles y no se trabaja más de seis horas por día. Los animales rojos son para los religiosos y los verdes para los ciudadanos judíos que además este último lleva la marca del frigorífico”, describió.

Luego de la matanza, a cada animal se le revisa la tráquea y si está mal cortado o el cuchillo se zafó, es rechazado y su carne va a consumo interno o terceros países. Otro control muy importante es de los pulmones, que si no está en óptimas condiciones también es descartado.

A continuación se les da 36 horas de frio en cámara, donde las media reses “rojas” van por un lado y las “verdes” por otro. Luego se pasa al saladero, donde hay al menos dos supervisores del equipo.

“De cada cuarto salen 10 cortes que se envasan al vacío con su respectiva etiqueta y el sello del rabino supervisor. De ahí va a proceso de congelamiento para después trasladarlos en pallet de 1000 kilos separados por cortes y color. Los cortes finos como la marucha, la paleta y el chingolito van al supermercado. También se llevan la quijada, el seso, la lengua y la molleja. Por una cuestión de religiosidad, su límite es del riñón, para abajo del animal donde se consideran cortes impuros”, explicó.

“Luego de dos años de trabajo conjunto, se logró conseguir venderles la tapa de cuadril, el cuadril y el bife con cordón pero cuando este semana íbamos a empezar a realizarlo nos cerraron el mercado”, añadió.

Para Morrone, si bien trabajar para Israel genera muchos costos extras y son pocos en el mundo los que quieren atenderlos, desde siempre entendió que había una veta comercial para explotar. También exporta para la comunidad judía que está en los Estados Unidos donde posee otra habilitación. “La faena cuesta 1000 dólares por tonelada de mano de obra religiosa. Es laborioso trabajar con ellos, pero vi una posibilidad de crecimiento para mi frigorífico. En el país no hay más de 12 plantas que trabajan para Israel”, finalizó.

Mariana Reinke
La Nación

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Qué países se benefician por el cepo del Gobierno a las exportaciones de carne

21/05/2021 – Estados Unidos, Brasil, Uruguay y Paraguay aumentarán sus exportaciones ante la creciente demanda china. Alberto Fernández decidió suspender los envíos por 30 días.

Brasil, Estados Unidos, Uruguay, y Paraguay son los países más beneficiados por la decisión de Alberto Fernández de suspender por 30 días la exportación de carnes. La medida es una oportunidad para que sus competidores ganen mercados, principalmente en China, el mayor importador de carne del mundo. Las exportaciones de carne de Argentina en abril fueron por 254 millones de dólares. En tanto, la proyección anual de exportaciones trepa hasta tres mil millones de dólares.

La participación dominante de China de las exportaciones de carne vacuna brasileña podría aumentar aún más. Argentina, el segundo mayor proveedor de la nación asiática, prohibió los envíos de carne, en un intento por frenar la inflación, que sumó 17,6% en el primer cuatrimestre del año. 

Argentina, cuarto exportador mundial de carne bovina con 819 mil toneladas en 2020, anunció el lunes la suspensión que aplicará por 30 días “como consecuencia del aumento sostenido del precio de la carne vacuna en el mercado interno”. En respuesta, los ganaderos decidieron detener desde este jueves la comercialización de hacienda.

Según la OCDE, los argentinos son los principales consumidores de carne bovina per cápita en el mundo. La carne vacuna aumentó 65,3% en los últimos doce meses, según el Instituto de Promoción de Carne Vacuna Argentina (Ipcva). “El tema de la carne se desmadró. El precio sube mes a mes sin justificativo. Tenemos que poner orden. Nosotros no podemos ver como crecen los precios sin ningún justificativo, o sea sube el precio de la carne y baja el consumo de carne”, argumentó el presidente argentino Alberto Fernández en declaraciones radiales para justificar su decisión

Australia, uno de los mayores exportadores de carne del mundo, no capitalizaría la retirada argentina, ya que hace un año China suspendió las importaciones de carne de varios frigoríficos de ese país debido a las tensiones diplomáticas bilaterales.

Un arma de doble filo

Si bien los competidores ganarán cuotas de mercado de la Argentina, también se enfrentan al riesgo de que aumenten los precios domésticos de la carne.

Aunque la ausencia argentina del mercado internacional puede suponer una oportunidad coyuntural para países competidores como Brasil, Uruguay, Paraguay, e incluso Estados Unidos, a mediano plazo el impacto puede sentirse en las economías locales sobre los precios de un producto que es central en la canasta básica alimentaria.

“Los frigoríficos autorizados a exportar optan por hacerlo porque ingresan dólares y de ese modo recomponen los márgenes de ganancias que se vieron reducidos por el aumento de precios de los insumos para la cría de animales”, explicó André Braz, coordinador de temas de inflación en el Instituto Brasileño de Economía de la Fundación Getúlio Vargas (FGV). “El mercado sentirá esa carencia. La carne es un producto de la cesta básica y el precio de las carnes bovinas ya subió en Brasil más de 30% en los últimos doce meses”, advirtió.

Pese al aumento de la carne, en Brasil, los precios de los alimentos en general subieron más del 12% en los últimos doce meses hasta abril, y la inflación se ubicó en 6,76%, por encima del techo de 5,25% de la meta oficial.

Para el presidente del Instituto Nacional de Carnes de Uruguay, no hay duda sobre el impacto negativo de la medida argentina. “Se retira un actor importante del mercado internacional, en caso de que se concrete la medida. Es una señal bastante negativa para todo el sector productivo y la cadena de la carne”, resumió el presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC) de Uruguay, Fernando Mattos, en declaraciones a la Radio Nacional.

“Este año vamos a tener una presión de la carne en suba de precios que no beneficia al consumidor. Estas distorsiones en el mercado internacional, en cuanto al balance de beneficios y perjuicios, en el corto plazo generan beneficios entre comillas, pero a la larga no es un mercado sano y auténtico. Es mucho mejor que la formación de precios obedezca a una gradualidad y una lógica económica, y no a una medida administrativa directa del gobierno argentino interviniendo el mercado”, enfatizó.20210508_joe_biden_afp_g

Estados Unidos: el gran beneficiado

El principal beneficiario de las restricciones argentinas será Estados Unidos, tercer exportador mundial, gracias al aumento de la demanda china. “China es un país muy proactivo en lo que respecta a su seguridad alimentaria y cuando se dio cuenta de que Argentina iba a cerrar las puertas a sus exportaciones de carne -hubo algunas normativas en ese sentido el mes pasado- simplemente optó por habilitar las exportaciones de 32 frigoríficos estadounidenses a partir del 1 de mayo”, explicó Fernando Iglesias, analista del sector cárnico de la brasileña Safras&Mercados.

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El Gobierno formalizó el cierre de las exportaciones de carne vacuna

20/05/2021 – La medida es por 30 días pero aclara que podría levantarse antes si se verifica un “normal abastecimiento a precios razonables”; exceptuaron a las cuotas que recibió la Argentina.

El Gobierno formalizó hoy el cierre de exportaciones de carne vacuna dispuesto el lunes pasado por el presidente Alberto Fernández con la excusa de bajar los precios de este producto.

A través de la resolución 75 del Ministerio de Agricultura de la Nación, que conduce Luis Basterra, se decidió por 30 días, desde la entrada en vigencia de la norma, la suspensión de la aprobación de solicitudes de Declaración Jurada de Operaciones de Exportación de Carne (DJEC).

Esto último se trata del registro para exportar que el Gobierno puso en marcha hace dos semanas para controlar la subfacturación en la exportación de carne y vigilar el cumplimiento de los acuerdos de precios en el mercado interno. Desde el campo se insistió que las DJEC se crearon para el fin ahora declarado: trabar las ventas al exterior.

La oficialización del freno a las exportaciones se conoce cuando el campo ya está realizando el cese de comercialización de hacienda que se extenderá hasta el 28 del actual en rechazo por el cepo a la carne.

La norma exceptúa de la medida a las cuotas que recibió la Argentina, como es el caso de la cuota Hilton de 29.500 toneladas a Europa con cortes de alto valor comercial, la cuota 481 (de carne con hacienda terminada en feedlot) y el cupo de 20.000 toneladas que Estados Unidos le otorgó al país.

Los considerandos de la resolución apuntan al supuesto efecto que los precios internacionales habrían tenido sobre el mercado local.

“El actual avance del mercado exportador de carnes, sus precios han experimentado un alza sostenida, producto de la creciente demanda de dichos productos, principalmente por parte de los mercados asiáticos”, dice en referencia a China, que compra el 75% de la carne que vende la Argentina.

Precios

“Esta situación ha generado que los precios internos acompañen los de exportación de la carne vacuna, en contexto donde el precio mundial de los alimentos ha aumentado significativamente”, agrega.

También cita que “según lo informado por el Ministerio de Desarrollo Productivo surge que en materia de comercialización de los productos cárnicos de origen bovino existe una distorsión de precios que superan los índices generales de inflación en materia de alimentos y que impiden el normal abastecimiento de los consumidores y las consumidoras del mercado interno”.

Además, en los considerandos se menciona la situación derivada de la pandemia como otro de los motivos para el freno a la exportación.

La norma, en tanto, abre la puerta a que el plazo de los 30 días, que califica de “razonable”, pueda ser menor. Al respecto, dice: “La suspensión antes indicada, podrá darse por concluida una vez que se verifique el normal abastecimiento, a precios razonables y conforme los acuerdos alcanzados…”.

La Nación

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Alberto Fernandez y Pepe Mujica

Alberto Fernández ratificó el cierre de exportaciones a la carne tras el inicio del paro del campo

20/05/2021 – “En el 2006 viví un episodio parecido siendo jefe de gabinete y me tocó destrabarlo. Lo destrabé acordándome del asado”, destacó en un diálogo con el ex presidente de Uruguay, José Mujica.

En una charla con el ex presidente de Uruguay, José Mujica, el presidente Alberto Fernández ratificó la decisión de cerrar la exportación de carne por 30 días.

Cierre de exportación de carne

“Me parece espléndido que los exportadores exporten carne, pero mi mayor preocupación es que los argentinos puedan comer carne. Esa es mi mayor preocupación“, consignó y remarcó en declaraciones a Radio 10 que su objetivo es que “los argentinos puedan comer a precios razonables”.

Al mismo tiempo, Fernández criticó a quienes “hacen negocios y se olvidan” del mercado interno. En tanto, José “Pepe” Mujica consignó: “Lo de la carne no es joda” y le sugirió al presidente “buscar un punto de conciliación”, frente a lo que Fernández respondió: “Estamos en eso”. 

“En el 2006 viví un episodio parecido siendo jefe de gabinete y me tocó destrabarlo. Lo destrabé acordándome del asado del Pepe: estos cortes tienen que garantizarlos para los argentinos, el resto de la vaca, véndanla”, agregó el presidente.

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Cepo a la exportación: la carne barata de hoy es carne cara mañana

20/05/2021 – En el ámbito cinematográfico se habla de remake cuando se presenta una vieja película reciclada, con nuevos actores (a veces son los mismos también reciclados) y algún cambio de interpretación a cargo del nuevo director. La nueva versión puede ser mejor o peor que la anterior, pero lo único que sabemos es cómo empieza y cómo termina la historia.

La película del precio de la carne vacuna tiene la particularidad de que, aún estando vigente su primera versión de 2006, ya tenemos un nuevo estreno en la pantalla grande. Pero bueno, para los más chicos, y para los que la memoria no los acompaña, les refresco la trama.

Introducción, el nudo y el desenlace

Primera parte. En un mundo lleno de oportunidades vienen creciendo las exportaciones de carne vacuna a un buen ritmo. En un contexto de un país inflacionario, sube también el precio de la carne vacuna. El gobierno nacional decide cerrar las exportaciones de la carne vacuna para que todos puedan comer más cantidad a menor precio.

Segunda parte. El negocio deja de ser atractivo, los productores no encuentran incentivo para invertir tanta plata durante tantos años. Se liquida hacienda y, por sobreoferta, bajan los precios de la carne y se consume más.

Tercera parte. Desenlace. Se reducen las existencias de hacienda drásticamente, baja la producción de carne, se reduce la cantidad de producto disponible para los consumidores y finalmente suben los precios por encima del valor inicial.

Todos pierden

¿Quiénes son los ganadores y los perdedores en esta historia? Atreviéndome a seguir spoileando un poco más, les cuento que todos pierden, pero no a la vez, sino que en distintos momentos.

Si se divide la película en dos partes, en la primera pierde el productor que viene esperando el momento de venta de su hacienda luego de dos o tres años de inversión en producción. Seguramente, en 2018 no imaginó la noticia del 17/5/2021. En ese caso nunca hubiese invertido y trabajado durante tres años.

Esto vale también para el productor que hoy tiene que decidir invertir pensando en tres años, en 2024; ya no tiene que pensar más. Pierde la industria exportadora, con modelos de negocio de elevados costos y exigencias sanitarias que solo son viables si exporta.

Pierden los proveedores de insumos y los comerciales. Baja la productividad, pierde la tecnología y el conocimiento. Pierde el Estado, 204 millones de dólares al mes, y 18 millones de dólares recaudados en concepto de derechos de exportación.

Pierde la Argentina mercados difíciles de recuperar. Ya no solo somos poco confiables como deudores; ahora también como proveedores. Celebran, incrédulos, los competidores de la región; literalmente, no lo pueden creer.

Vayamos ahora a fundamentar con datos. En 2006, el stock bovino era de 58,7 millones de cabezas y terminaba cinco años después con 48 millones de cabezas. Entre 2005 y 2011, la producción de carne cayó un 21%, el consumo un 13% y la exportación un 70%.

Lo único que subió, y con fuerza, fue el precio de la hacienda. Según datos de Ministerio de Agroindustria, el kilogramo de novillo en pie valía US$0,77 en marzo de 2006, mientras que en 2011 el mismo animal cotizaba a US$1,98/kg, con una suba de 156% en dólares que tiene su justificación: se perdieron tres millones de novillos del stock.

Para ir cerrando este espacio de película, algunas reflexiones e interrogantes que me quedaron al haber visto esta saga varias veces son las siguientes:

  • El ganadero tiene un amor no correspondido con el país. Optimista y emprendedor por naturaleza, concentra sus esfuerzos en una actividad de ciclos biológicos largos en un país de corto plazo.
  • Tenemos impreso en el ADN un gen que convierte toda oportunidad en amenaza.
  • La carne parece ser algo así como un bien público, pero con inversión y riesgo privado.
  • Dudas: si la carne es tan cara en la Argentina, ¿por qué no se importa carne barata de los países vecinos? ¿Será que se han debilitado nuestros salarios y todo nos parece caro?

La carne barata de hoy, es carne cara mañana. Esta regla no falla. Lo malo que sucede una vez no debería volver a suceder; lo que sucede dos veces puede suceder siempre. Hagamos que no suceda.

Por último, me olvidaba decir que la novedad de esta nueva versión es que ¡no estamos solos! En marzo pasado la población consumió 49,3kg/hab de carne de pollo y 16,54kg/hab de carne porcina; junto con los 48,62kg/hab de carne vacuna suman un total 114 kg/hab de proteína animal. En 2006, la población consumía 89kg/hab de proteína animal, el consumo de pollo era de 21kg/hab y el de cerdo, solo 6kg/hab.

La Argentina es el segundo país a nivel mundial con mayor consumo de proteína animal. El primer lugar lo ocupa Estados Unidos, que consume solo un 5% más que nosotros con un producto bruto interno por habitante siete veces superior al nuestro.

Diego Ponti
Analista de ganados y carnes de AZ-Group
La Nación

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Frigorifico Rafaela

Cierra un frigorífico de Santa Fe tras la decisión del Gobierno de suspender la exportación de carne

La medida es temporal y aseguraron que cuando se levante la restricción volverán a trabajar bajo la modalidad “garantía horaria”.

Se trata del frigorífico Rafaela Alimentos, que tiene una planta en Casilda, Santa Fe. Desde la empresa comunicaron que cerrarán desde el jueves de forma temporaria hasta que el Gobierno habilite la exportación de carne.

Cabe recordar que el Ejecutivo decidió cerrar las exportaciones de carne por 30 días. La medida, según argumentó el oficialismo, tiene como objetivo bajar el precio de la carne.

Esta situación generó repudio en los frigoríficos y en toda la cadena del sector ganadero. Ante esta situación, la empresa Rafaela Alimentos decidió suspender su actividad de forma temporal.

Desde la empresa señalaron que esta decisión durará hasta que se levante el cierre de exportaciones de carne. Luego, volverá a trabajar, pero bajo la modalidad “garantía horaria”.

“No se trata de un cierre definitivo”, destacó el propietario del frigorífico Carlos Lagrutta al portal Ecos365. En este sentido, se refirió a los trabajadores y aseguró que la planta operaría a un ritmo mucho menor por no poder exportar, y explicó que se trabajará bajo lo que se conoce como garantía horaria.

Esta empresa cuenta con 500 trabajadores en Casilda y faena 600 animales diarios. Por su parte,  el secretario general del Sindicato de la Carne, Sixto Vallejos sostuvo: “Me acaban de informar desde el directorio de Rafaela Alimentos que con toda la información que podían tener a mano, no tienen ninguna posibilidad de continuar las operaciones, mañana (por hoy) es el último día de faena”.

“Nos sorprendió a todos, fue una medida que se tomó a últimas horas de la tarde, cuando fue convocada la Cámara Exportadora a Casa Rosada y se le comunicó que cerraban las exportaciones por el término de 30 días”, explicó Vallejos al portal Casilda Plus.

Alarma en el sector

La situación generó preocupación y el rechazo de todo el sector agropecuario. Según los números informados, en el cierre de exportaciones de 2006 generó una pérdida de 12.000 puestos de trabajo. 

Además, se cerraron más de 100 plantas frigoríficas y se perdieron 11 millones de cabezas que aún no se terminaron de recuperar. El sector espera como evoluciona, mientras tanto la Mesa de Enlace lanzó un cese de comercialización de hacienda desde el jueves.

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frigorífico Logros

El único frigorífico que exporta de Córdoba ya evalúa suspensiones y corte de horas extras

19/05/2021 – El 60% de su facturación proviene del comercio exterior: sin envíos y sin hacienda a partir del jueves, tendrá que paralizar gran parte de su actividad.

Con casi 43.000 cabezas faenadas entre enero y abril, el frigorífico Logros se mantiene por amplio margen como el más grande de Córdoba, de acuerdo con estadísticas de la Asociación de Frigoríficos e Industriales de la Carne (Afic).

Casi el 15 por ciento, o uno de cada seis bovinos que se faenan en la provincia, se convierten en cortes y en subproductos en el establecimiento ubicado en Río Segundo.

Y ese liderazgo se sostiene, entre otras cosas, porque hoy es el único que está enviando cortes al exterior: durante la anterior intervención a la cadena cárnica realizada por el kirchnerismo, cerraron los frigoríficos Col-Car y Estancias del Sur.

Asimismo, dejó de exportar el Frigorífico Río Cuarto, que recientemente recibió la habilitación para volver a embarcar a Europa, aunque todavía no ha efectuado ninguna operación.

Por ello, en Logros lamentan por estas horas la medida tomada por el Gobierno nacional de suspender por un mes las exportaciones de carne, bajo el argumento de “ordenar” el mercado interno para que frenen los aumentos de precios.

“Imaginate lo que esto nos impacta. Es tremendo. Del total de nuestra facturación, el 60 por ciento es la exportación y el 40 por ciento el mercado interno. Que por 30 días no podamos cargar es realmente un problema: ¿Qué hacemos con lo que está producido, lo que está en el puerto, lo que tenemos colgado adentro para procesar? ¿Y después, con un futuro incierto”, señaló Mariano Grimaldi, presidente de Logros, a La Voz.

En promedio, Logros exporta unas mil toneladas mensuales. A un precio promedio de 4.000 dólares la tonelada, significa una pérdida potencial de cuatro millones de dólares.

Por lógica, es inevitable que esta situación crítica impacte en la situación laboral de los más de 500 empleados que trabajan en la empresa ubicada a 40 kilómetros de la ciudad de Córdoba.

“Vamos a tener que suspender un turno de desposte. Y también veníamos trabajando con horas extras y los sábados. Eso se va a cortar todo. Lo mismo con los contratados que teníamos a prueba y no van a poder seguir. Y hay que sumar que desde el jueves, por el paro del campo, no nos va a llegar hacienda. Inevitablemente vamos a estar parados, con suerte podremos hacer algunas tareas de mantenimiento”, puntualizó Grimaldi.

Al respecto, comentó que ya han comenzado a entablar conversaciones con el sindicato de la Carne para manifestarle estos inconvenientes y avanzar en esquemas de suspensiones del personal.

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PRECIOS Y CONSUMO

“El problema es que si sos exportador y te prohíben hacerlo, es directamente dejarte sin trabajo. Esta es una planta con altísimos controles de calidad, que embarca a múltiples destinos, con auditores externos, compromisos internacionales de entrega de mercadería. Un mes podemos llegar a aguantar, pero más no podemos estar parados, sino que vean qué hacen con nosotros”, criticó el empresario.

Por otro lado, remarcó que un cierre de exportaciones lo más probable es que no tenga efecto en el precio interno de los cortes vacunos, porque la participación del mercado externo en la producción total de carne es baja y porque el grueso de lo que va al exterior son categorías que en Argentina no se consumen.

“La exportación incide apenas entre el 15 y el 20 por ciento del mercado. El precio se forma por los novillitos que se utilizan para consumo, no por las vacas conserva que mandamos a China y que en Argentina no consumimos”, explicó Grimaldi.

Y también apuntó contra el Gobierno al subrayar que esta intervención del mercado llega algunos días después de que los frigoríficos exportadores acordaran incrementar la provisión de cortes a bajo precio.

“Esos cortes se pueden rescatar cuando faenamos novillos y lo que no va al exterior, se destina al mercado interno. Pero ahora, si no puedo exportar Cuota Hilton, entonces no puedo cumplir con este programa. La rueda se frena completa y termina afectando hasta el productor en el campo que no puede comprar más semillas o pagarle al veterinario. Es una cadena que se corta y sus daños derraman en la economía de los pueblos”, sentenció Grimaldi.

Favio Ré
Agrovoz

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Moreno sobre las exportaciones: “El problema es que los chinos se comen la carne de nuestro pueblo”

18/05/2021 – El exsecretario de Comercio Interior se refirió a la medida del Gobierno de suspender los envíos al exterior por 30 días.

A los escasos minutos de conocerse la medida del cierre de exportación de carne, Guillermo Moreno, exsecretario de Comercio Interior, habló sobre el anuncio. Expresó que para exportar se debe detallar qué tipo de animal y corte se puede comercializar.

En cuanto a la suba del precio de la carne, Moreno expresó: “El problema es que los chinos se comen la carne de nuestro pueblo”. De esta manera, el exfuncionario de Néstor Kirchner señaló que hoy el consumidor argentino compite con un extranjero por el alimento. 

También culpó al gobierno de Macri por fomentar la venta de carne con China, en el programa Fuego Amigo. Y se preguntó, ¿si se les vende la carne a los chinos, los argentinos qué comen?

Moreno también cuestionó el valor internacional de la carne. Señaló que durante su gestión se exportaba menos, pero tenía un precio más alto. En este sentido, aseguró que en la actualidad se exporta más, pero el precio es mucho menor.

Por otra parte, volvió a remarcar que cuando creó la Secretaría de Comercio Interior, lo primero que hizo fue reabrir las exportaciones. Y destacó que esta medida del Gobierno es disparar con “cebita”.

Roe

“Las estadísticas demuestran que entre 2006 y 2015, cuando estuvieron vigentes los llamados Registros de Operaciones de Exportación (ROE) -que fueron en rigor de verdad Permisos, cuotas y no solo un mero registro- el objetivo buscado fue bajar los precios internos de la carne. Pero ello no ocurrió, entre enero de 2006 y diciembre de 2011 el precio de la carne subió 300%, mientras que la inflación del país en el mismo periodo (según INDEC e Inflación Verdadera), fue del 200%”, señaló la Mesa de Enlace días atrás cuando se impusieron las Declaraciones Juradas a la Carne.

Las entidades destacaron que, durante esa época, se perdieron 10 millones de cabezas de ganado, con una caída de la producción del 18 %. Además, aseguraron que se cerraron en esos años más de 100 plantas frigoríficas y se perdieron miles de empleos.

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Sabor amargo: el productor argentino recibe menos del 40% de lo que vale la soja en el mercado internacional

El sabor de los productores ante los fuertes aumentos de los precios es más amargo que dulce ya que no reciben el precio pleno, sino que solamente perciben el 37% de lo que cotiza en el mercado internacional por los derechos de exportación, que hoy son del 33%, y la brecha cambiaria.

Así lo graficó David Miazzo, economista de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA).

En este sentido, aclaró varios puntos. En primer lugar, explicó que pese a que el precio en el mercado de Chicago llegó a los 602 dólares, en Argentina (como en todos los países del mundo) se toma el valor FOB de exportación, en este caso, de los puertos argentinos. Y aquí el precio de este martes fue de 567 dólares por tonelada.

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De ahí que sacando el porcentaje de los derechos de exportación (33%) y el fobbing (gastos de manejo y embarque de la mercadería) queda el FAS Teórico (lo que puede pagar el exportador al productor), que suele estar muy cerca de lo que se abona en el mercado disponible.

Hoy, ese mercado cotiza a 360 dólares por tonelada, que si se multiplica por el tipo de cambio oficial (93,80 pesos), llega a los 33.800 pesos.

Así, si se convierten esos pesos en dólares MEP, que es de 152 dólares, alcanzan los 220 dólares.

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“El productor recibe un 60% del valor de Chicago tomando el precio del dólar oficial pero solamente recibe un 37% si se toma el dólar MEP”, dijo el economista.

Esteban Fuentes
Clarín

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